A estas alturas queda ya muy poca gente que no esté concienciada con que hay que protegerse del sol. Estamos en pleno verano, nos esperan pronto días de playa, montaña o piscina y nuestra crema nos acompaña a todas partes, pero ¿La estamos aplicando correctamente?


Estos son algunos de los errores que debemos evitar, si no queremos arruinar nuestros buenos propósitos.

Ponernos crema solo cuando tomamos el sol
Este es un error muy típico, embadurnarnos de protector cuando estamos estiradas sobre la toalla y prescindir de él cuando estamos jugando en la arena o dando un paseo. En verano el sol quema igual, sin tener en cuenta lo que estemos haciendo.

Aplicar protección solar al llegar a la playa
Todas las marcas incluyen la advertencia en sus envases, hay que aplicar la crema 20 minutos antes de la exposición al sol, pero basta mirar un momento a nuestro alrededor para darnos cuenta de que muy poca gente hace caso.

Empeine de los pies a la parrilla
¿Cuántas veces nos olvidamos de los pies al aplicar protector? la parte del empeine está siempre muy expuesta, sobre todo cuando caminamos, así que lo mejor es empezar siempre por esa zona, para que no vuelva a quemarse nunca más.

También hay que protegerse en el agua
Aquí pueden pasar dos cosas, o bien que nos pongamos la crema y nos vayamos corriendo a darnos un chapuzón, por lo que nuestra piel todavía no habrá podido absorberla correctamente, o bien que esperemos a finalizar el primer baño para protegernos del sol.
A no ser que pretendamos bucear a unos cuantos metros de profundidad, los rayos UV en el agua nos van a alcanzar igual.

No volver a aplicar la crema

Llegamos a la playa, nos ponemos la crema (sin tener en cuenta los 20 minutos de antelación) y no nos la volvemos a aplicar en todo el día. Mal, mal, mal…